Homenaje al guerrillero patriota Marcelino Carreño NASCA, MARCONA Y CHANGUILLO EN EL BICENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA
Después
del histórico desembarco de la Expedición Libertadora del General José de San
Martín, el 8 de setiembre de 1820, en la bahía de Paracas – Pisco; se produjeron
operaciones militares en todo el territorio de lo que hoy se denomina Región
Ica. El objetivo de San Martín era desalojar a los ejércitos realistas y
asegurar la Expedición a la Sierra, comandada por el Coronel Mayor Juan Antonio
Álvarez de Arenales, mientras que el Libertador se alistaba para reembarcarse y
dirigirse al norte de Lima.
Durante
dos años se desarrolló la primera parte de la Guerra de la Independencia en
todo el territorio de lo que hoy se denomina Región Ica. El historiador
peruano, el Dr. Germán Leguía y Martínez, nos regala algunas pinceladas de
nuestra historia regional, para revalorar a nuestros héroes locales y sus
gestas heroicas.
Leguía y Martínez, narra lo
siguiente:
“Recomendada
expresamente por el Protector la necesidad de no extorsionar a los pueblos
invadidos, sino, al contrario, de manifestar respeto profundo a sus derechos y
a sus opiniones, procediendo por el convencimiento y el buen trato antes que
por la violencia y la coerción - y
siendo objetivo primordial de la operación
emprendida el apresto de mayores fuerzas, para lo cual habíase llevado cuatro
mil fusiles de repuesto – lo primero que debía practicar y que en efecto
practicó el comandante en jefe de la división expedicionaria, fue oficiar a los
ayuntamientos de la zona, excitando su patriotismo y encomendándoles llamar a
las armas a cuantos individuos se sintiesen decididos por la causa de la
independencia.
Tristes
eran los recuerdos dejados en aquel territorio por la presencia de San Martín,
y la de Cochrane, que a fin de proporcionarse recursos y de incrementar el
número de las filas auxiliares, incidieron en el sistemático despojo de todas
las haciendas, cuyos esclavos, casi en
su totalidad, pasaron con daño de esos fondos a formar entre los invasores,
amén de las múltiples expoliaciones perpetradas en las viñas y demás sembríos,
en los depósitos y las cosechas.
Con
todo, gracias a la conducta sagaz y humana observada por Miller en la segunda
incursión que ya historiamos, y a la consideración de ser peruanos los dos
jefes principales de la expedición, el espíritu público mostróse inclinado a
sobrellevar los nuevos sacrificios que de él se demandaban; y los ayuntamientos
requeridos, llanos y gustosos por lo general, apresurarónse a deferir al
patriótico llamamiento de los nuevos expedicionarios.
NASCA, CIUDAD Y HEROÍCABENEMÉRITA
A LA PATRIA
El
pueblo de Nasca, entre otros,
distinguióse por lo rápido y satisfactorio de su respuesta; y, en nota que al
general divisionario dirigiera su cabildo parroquial (4 de febrero), hizo
evidente el entusiasmo con que todos sus vecinos adiestrábanse en el cuerpo de
infantería y en el de caballería allí anteriormente organizados por el
comandante militar que Miller hubo nombrado para aquél partido, sargento mayor
Marcelino Carreño (1); indicó que todos los menesteres, en materia de víveres y
vestuarios, “quedarían librados a los recursos de la localidad”, y sólo exigió,
“para ponerse en campaña, armamento y municiones de guerra” (2).
(1) En agosto de 1821 es decir,
cuando se efectuaba la segunda feliz incursión de Miller en la zona de Ica y
operaba éste sobre el feroz Santalla. V.
el cap. II, parte II, segundo período, 2da. época de esta obra.
(2) Merece, en verdad, ser conocida
la expresiva nota del cabildo nasqueño: “Si los depositarios
Que
todo hombre de Nasca renuncia voluntario cuanto tiene y cuanto vale, por
trasmitir a US. la deliberación absoluta de todos sus derechos. El ayuntamiento se avanza a
protestarle que no es ésta una traslación retórica e insignificante; que el
pueblo se halla decidido a obrar dentro o fuera del territorio; y que, con esta
mira, se presta gustoso y puntual a la disciplina diaria que recibe del jefe y
oficialidad que le ha destinado US.; que su progreso es demasiado rápido, y que
los cuerpos de infantería y caballería que se organizan bajo la dirección del
sargento mayor y comandante militar don Marcelino Carreño, deberán presentar,
dentro de breves días, un simulacro de las aptitudes que adquieren. Sabe US.
mejor que los miembros del ayuntamiento, todas las necesidades de cualquiera
corta partida para ponerse en estado de servicio; y que las facultades de un
pueblo pobre, por grandes que sean su decisión , su generosidad y entusiasmo,
nunca pueden ser bastantes para dividirse en diferentes objetos. La
tropa de Nasca sólo exigirá de US. armamento y municiones de guerra para
ponerse en campaña: los restantes artículos quedarán librados a los recursos de Nasca; y, conseguido que sea
este objeto, parece que el ayuntamiento habrá llenado su deber, los votos de
US. y los del pueblo benemérito que le ha confiado su representación y poder
ilimitado. Desearía el ayuntamiento que sus ideas quedasen bien explicadas, que
pudiese entender US. y concederle la alta gracia de creer que el
pueblo de Nasca, a pesar de su oscuridad,
y de ocupar apenas un puesto en la topografía del Perú merece ser elevado al
rango de los libres, por su adhesión,
por su energía, y por haber aspirado al aprecio del ilustre genera l en jefe
del ejército libertador del Sud.- Dígnese US. Sr. General, aceptar las
seguridades que le ofrece el ayuntamiento, de su más alta consideración y
respeto.- Dios guarde a US. muchos años. – Nasca y febrero 4 de 1822. – José
Narciso Trigoso.- José Manuel Mesa.- Juan José López.- José Borda.- Juan Mesa .- Por mandado de S .Sía.: Juan
Galindo, secretario. –Sr.
General jefe del ejército libertador del Sud, don Domingo Tristán y Moscoso” .-
Gaceta del Gobierno de Lima, t . II núm. 15, del 20 de febrero de 1822.-
Palpita en esta nota la fogosidad de un sincero patriotismo, y admira que, en
esos tiempos y en un pueblo como Nasca, pudiese haber quien, con tanta
elocuencia y corrección, redactara documentos de la calidad y altura que
resplandecen en el oficio precedente.- El sargento mayor don Marcelino Carreño,
organizador de los cuerpos cívicos de Nasca, falleció en el encuentro de
Corpahuaico, la víspera de la batalla de Ayacucho (8 de diciembre de 1824); era
argentino.- las Memorias de Miller, vol. I, Pág. 306.
(3) Precisamente, casi todo el período comprendido
entre su arribo y desastre, que fue el 7 de abril. V. op. cit., vol. III. pág.
286.
Germán Leguía y
Martínez
HISTORIA DE LA
EMANCIPACIÓN DEL PERÚ: EL PROTECTORADO
TOMO VI
Prólogo de
Alberto Tauro
COMISIÓN
NACIONAL DEL SESQUICENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA DEL PERÚ
LIMA 1972
COMANDANTE
MILITAR DE NASCA
A
principios de 1822, con el visto bueno del ilustrado ministro Monteagudo,
Carreño fue nombrado Comandante Militar del Partido de Nasca
Reafirmó
allí sus cualidades como instructor de milicias y mereció los elogios del
coronel Tristán que lo calificó como “oficial de notorias aptitudes y de
confianza”.
Acatando
órdenes del general Rudesindo Alvarado se movilizó de continuo entre Palpa y
Nasca, para mantener contacto con los jefes guerrilleros de Caravelí y Lucanas.
Se desarrollaba entonces la Primera Campaña de Intermedios y su misión fue la
de “contener cualquier incursión del enemigo por la sierra”
En
abril de ese año, al peligrar su posición, se envió de Pisco a San Nicolás, hoy
una de las dos bahías del distrito de Marcona, provincia de Nasca (1) , el
bergatín “Pejespada” con encargo de embarcar a su tropa. Ya en Pisco se esmeró
en recoger dispersos, y el 20 de abril pasó a Changuillo para incorporar una
partida de 120 hombres. En el camino fue informado de que los jefes realistas
Carratalá y Valdés, desde Palpa e Ica respectivamente, destacaban fuerzas combinadas para
encerrarlo; retrocedió entonces al puerto y no consiguiendo buque para
embarcarse, marchó por caminos extraviados durante dos días y medio, sin agua
ni alimento alguno, hasta que, retirado el enemigo, pudo volver a Pisco “en el
último extremo de la vida”.
Lo
socorrió allí el alcalde de Paracas, gracias a quien pudieron salvarse también
los rezagados que quedaron en los arenales
El
hecho de haber podido burlar al enemigo pese a hallarse en tan precarias
condiciones, le mereció la gratitud del gobierno, que a su llegada a Lima lo
nombró Gobernador Político y Militar de Huarochirí, con mando sobre las
guerrillas que operaban en la sierra inmediata
EL CORONEL
SANTIAGO MARCELINO CARREÑO, LIBERTADOR DE CHILE Y DEL PERÚ, HÉROE OLVIDADO DE
LA CAMPAÑA DE AYACUCHO
Por.
Luis Guzmán Palomino
…análisis
de ese período desde el punto de vista peruano, consintiéndose el desmedido
ensalzamiento de los aliados en desmedro de los nuestros, cuya actuación en
ningún caso fue menos importante. Prejuicios e ignorancias han marginado a los
protagonistas peruanos de esta guerra, inclusive a jefes de alta graduación que
estuvieron vinculados a las guerrillas indias y mestizas. Consideramos que ello
implica no sólo omisión, sino aun injusticia, cuya reparación no puede
dilatarse por más tiempo.
Tal
vez la omisión más grave sea la que ha sepultado en el olvido al insigne
coronel cuzqueño Santiago Marcelino Carreño, cuyo nombre casi nadie recuerda
pese a que fue el oficial peruano de mayor graduación que murió en la campaña
de Ayacucho. De los jefes patriotas solo el británico Guillermo Miller lo citó
entre los héroes; todos los demás lo silenciaron, olvidando a quien fuera de
los libertadores de Chile, vencedor de varias acciones guerrilleras,
organizador de un escuadrón de caballería que sería base del regimiento
“Húsares de Junín” y Jefe de los Guerrilleros de Vanguardia” en la definitiva batalla de Ayacucho. Ningún monumento
conmemorativo recuerda a Carreño; apenas si algunos historiadores,
principalmente Juan José Vega; han vindicado su memoria; los diccionarios de
personajes peruanos ni lo nombran y no ha tenido hasta hoy el homenaje que
exige su brillante trayectoria.
El
8 de diciembre de 1824, en vísperas de librarse la batalla de Ayacucho, cuando
precisamente bajaba con sus guerrilleros para participar en ella, Carreño fue
emboscado en las cercanías del Condorcunca, librando allí su último combate e
inmolándose heroicamente. Estos modestos apuntes sobre los rasgos más saltantes
de su biografía, se escriben como un reconocimiento de gratitud hacia tan
preclaro peruano, merecedor como pocos de un lugar destacado en las más
gloriosas páginas de nuestra historia.
LIBERTADOR DE
CHILE
Desconocemos
hasta la fecha la hoja de servicios de tan singular patriota; pero varios
documentos lo señalan como peruano y cuzqueño, con el añadido de indio que le
adjudicaron algunos racistas coetáneos, no precisamente realistas. Debió
iniciar su carrera militar a muy temprana edad; y fue de los primeros en
abrazar la causa independentista, pues existe testimonio de que luchó por la
emancipación de Chile, ganando sus ascensos en los campos de batalla hasta
alcanzar el grado de sargento mayor. Su probado amor por el Perú, su patria y
su suelo, como mencionó tantas veces, motivó su alistamiento en la expedición
sanmartiniana, figurando entre los 29 oficiales que trajo el regimiento
“Dragones de Chile”, cuerpo que vino con sólo dos individuos de tropa, lo que
indica que se completó con una mayoría de reclutas peruanos.
Vencedor en
Coparí y Ccahuachi
En
1821 Carreño acompañó a Miller en las incursiones a los puertos del Sur, y no
pudo hallarse en Lima al proclamarse la independencia pues en esos días
navegaba de Arica a Pisco, donde
desembarcó el 1 de agosto. Al huir de Ica la guarnición realista, Miller envió
partidas en su persecución; y el alcance se produjo en Coparí, con clara
victoria patriota. El enemigo prosiguió su fuga hacia la sierra, pero fue
interceptado por los Morochucos, viéndose obligado a retornar a la costa con
intención de pasar a Arequipa. Miller supo de ello en Tambo y destacó una tropa
al mando de Carreño para cortar la retirada del enemigo. Recogiendo informes de
indios amigos, Carreño avanzó por Nasca, y la noche del 10 de agosto sorprendió
a los realistas en Ccahuachi, logrando un nuevo y decisivo triunfo que se vio
realzado porque derrotó a un enemigo que superaba cuatro veces el número de sus
efectivos . De vuelta en Ica, mereció
los elogios de Miller, porque merced a sus esfuerzos quedaba libre de realistas
la región meridional inmediata a Lima.
La Patria Nueva
de los Hijos del Sol
A
continuación, Carreño fue destinado a la capital para tomar parte en el sitio
del Callao comandando a los “Granaderos” del batallón “Auxiliar de Lima”. En
setiembre de ese año sucedió a Pardo de Zela en la jefatura del batallón
“Provisional de Lima”, que se organizó sobre la base de mil quinientos negros
que se presentaron a servir voluntariamente…
Ica,
27 de abril de 2020
Mag.
Juan Carlos Romaní Chacón
Biblioteca
Municipal “José de San Martín”
Municipalidad
Provincial de Ica

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